De la Biodescodificación a la Psicodescodificación

El campo terapéutico de la descodificación psico-emocional de las enfermedades ha tenido y tiene muchos nombres, a pesar de que, en esencia, todos los encuadres metodológicos parten de un enfoque holístico común. Y algunas de esas metodologías son tan similares que, en la práctica, llegan a ser iguales.

Eso es así, tanto desde las aportaciones a partir de las investigaciones del doctor Hamer en dicho campo como en investigaciones precedentes. Así por ejemplo, con anterioridad al doctor Hamer nos encontramos con la medicina antroposófica de Rudolf Steiner, la medicina psicosomática del doctor Franz Alexander o los diversos escritos del doctor Georg Groddeck.

Paralelamente a los descubrimientos del doctor Hamer, y en la misma línea, tenemos a la metamedicina de Claudia Rainville y posicionamientos en el mismo sentido de diversos personajes como Osho o Louise Hay (autora del libro Usted puede sanar su vida, entre otros).

 

En la actualidad, es sobre todo a partir de las profundas y metódicas investigaciones del doctor Hamer, y de sus conclusiones, cuando la relación entre emociones y enfermedad ha vuelto a suscitar interés general.

Sin embargo, tanta diversidad de nombres referidos a una misma metodología puede generar confusión, y esa confusión, junto con la desacreditación del conservador mundo académico y la poderosa e interesada industria farmacéutica, puede derivar en un contraproducente escepticismo.

Sabemos que a conceptos como la física cuántica o la epigenética les ha costado ser aceptados científicamente y, aun ahora, a pesar de que sus postulados ya han quedado demostrados, muchos científicos siguen prefiriendo no tener en cuenta sus aportaciones porque desestabilizan los fundamentos de la ciencia newtoniana en los que se sienten más cómodos. Pues bien, imaginemos el caos que hubiera supuesto para su aceptación y evolución el que ambos conceptos fueran conocidos por unos veinte nombres distintos cada uno.

Las razones detrás de la variedad de nombres

Así pues, vamos ahora a analizar las prosaicas razones que se esconden detrás de tanta variedad de nombres, para intentar arrojar luz sobre el tema.

Como hemos comentado, el eje troncal del que partió la actual visión de la descodificación psicosomática y emocional fueron las investigaciones del Dr. Ryke Geerd Hamer en los años 80 del siglo XX. A raíz de un hecho especialmente dramático acaecido en su familia, él se da perfecta cuenta de la estrecha relación entre emociones y enfermedad, y decide investigar dicha relación haciéndose preguntas como ¿cuál es el proceso exacto por el que determinada emoción desencadena determinada enfermedad? ¿por qué esa emoción se manifiesta en una parte del cuerpo y no en otra?, etc.

El doctor Hamer

Tras años de investigación y miles de pacientes estudiados, el por entonces prestigioso médico alemán Ryke Hamer presenta sus conclusiones, siendo el eje central de ellas las llamadas 5 Leyes Biológicas. Dichas conclusiones son rechazadas por el colegio médico alemán, que le insta a retractarse de sus afirmaciones fruto de sus investigaciones. Al no hacerlo, es desposeído de su licencia para ejercer la medicina y, posteriormente, es arrestado y sufre prisión en los diversos países en los que intenta divulgar sus descubrimientos y su metodología, que bautiza con el nombre de Nueva Medicina Germánica. Finalmente, encuentra comprensión y asilo en Noruega, país en el que vive hasta su fallecimiento.

A pesar de la brutal represión contra sus ideas y su persona, muchos profesionales de la salud con mente más abierta (otros médicos, psiquiatras, psicólogos, dentistas, enfermeros…) se interesaron por sus descubrimientos en el ámbito de la psicosomática. De esa manera, un buen número de profesionales se formaron con él, y luego otras personas se formaron a su vez con quienes él había formado. Eso sí, sus discípulos tuvieron la inteligencia de ser más diplomáticos que Hamer al presentar dicha terapia como complementaria de la medicina convencional, evitando así problemas legales aunque no el desprestigio académico frente a sus colegas que, por otra parte, no han tenido ni tienen el más mínimo interés el comprobar la veracidad o no de sus postulados.

Siguiendo la línea trazada por el doctor Hamer, con el paso del tiempo otros terapeutas profundizaron en la investigación de algunos aspectos a los que Hamer no había llegado; así por ejemplo, la influencia de la herencia genealógica en la salud y en carácter de una persona, o el modo de abordar psicológicamente la solución del conflicto emocional, una vez que éste se ha encontrado.

Finalmente, de la suma de todas esas investigaciones, surgieron los fundamentos, consensuados tácitamente, de un nuevo cuerpo metodológico con el que entender y tratar los conflictos psico-emocionales causantes de trastornos físicos y conductuales.

De Christian Flèche a Enric Corbera

Llegados a ese punto evolutivo, el enfermero francés Christian Flèche, discípulo de Hamer, denomina Biodécodage (Biodescodificación, en español) a la citada metodología. Alcanzando dicho nombre popularidad entre sus colegas, que empezaron a utilizarlo de forma genérica.

En España y Latinoamérica, dentro de los profesionales que divulgaron y popularizaron este nuevo campo bajo ese nombre, destaca el carismático psicólogo Enric Corbera.

Sin embargo, cuando el conocimiento de esta terapia iba en aumento y su práctica avanzaba adecuadamente, el señor Flèche decidió reclamar judicialmente su derecho sobre la denominación de “Biodescodificación” y, por lo tanto, únicamente sus alumnos directos estarían autorizados legalmente a utilizar dicha denominación, más allá de su uso en el lenguaje coloquial.

Una vez que los tribunales le dieron la razón, el resto de especialistas tuvieron que dejar de llamar a su terapia por ese nombre y designarle otro. Cosa que hicieron al mismo tiempo que registraban a su vez los nuevos nombres.

A consecuencia de ello, de repente aparecieron una pléyade de nombres que hacían referencia a la misma metodología. Entre esos nombres destacan el de BioNeuroEmoción (Enric Corbera), Biología Total (Claude Sabah), Psicosomática Clínica (Salomon Sellam), Descodificación Biológica (Ángeles Wolder), Neurodescodificación (Pablo Martínez Armesto) y otros.

Joman Romero y Joaquín Ferrer

Así las cosas, desde la Asociación cultural española Neopercepción, a sugerencia de sus destacados miembros Joman Romero y Joaquín Ferrer, decidimos registrar otro nombre para el mismo campo terapéutico: PSICODESCODIFICACIÓN®.

Joman Romero es maestro en el campo de la descodificación psico-emocional de las enfermedades. Inició su andadura terapéutica a finales de los años 80 del siglo XX, dándole a dicha terapia un toque personal al sumarle los conocimientos y recursos multidisciplinares provenientes de la PNL y la Psicología Transpersonal, al igual que su colega Joaquín Ferrer.

Para ellos, y para la Asociación Neopercepción, la Psicodescodificación tiene un componente añadido de Crecimiento Personal, ya que generalmente la solución adecuada que se busca proviene de una comprensión mejor y más elevada (espiritual) del conflicto que afecta a la persona.

“Dónde quiera que va un pensamiento, un proceso químico lo acompaña» (Dr. Deepack Chopra). Si la solución que buscas no da la paz, no es la solución adecuada… Elige de nuevo.

Escrito por: Joaquín Ferrer

Cofundador y cocreador de la Psicodescodificación

Información y Temarios Curso terapeuta en Psicodescodificación (click aquí)

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